Para esta Santa Semana os deseo vacaciones estupendas en lugares paradisíacos, pero si no cae esa breva y os toca quedaros chupando asfalto en la urbe, os dejo varias propuestas de sillón. Por un lado un paseo por el tubo con opciones visuales en forma de pequeñas pelis.
Por otro lado opciones de lectura. Os recomiendo dos libros imprescindibles (por lo menos para mí) de Michel Houellebecq: "Plataforma" y "Las partículas elementales". Nihilismo como forma de evolución, sexo explícito, el miedo a la decadencia personal y la tendencia de la sociedad occidental al individualismo. Houellebecq nos lo cuenta en un tono existencialista cargado de una naturalidad atípica y maravillosa. Lo dicho, que ustedes lo pasen bien. Un beso desde la alegre playa de Ipanema.
Voy como una moto, aunque preferiría ir en un mini de Bip&Go, barato y cómodo. En el acelere de estos días, confundo a productores con escaladores y grabo anuncios. Si alguien aún no sabe lo que es el carsharing, que se prepare. En breve, espero, mi amigo Quique y sus colegas van a poner en marcha Bip&Go, un negocio de carsharing en Madrid que promete solucionar el problema de movilidad a muchos en esta capital. Yo me compro la promesa y doy fe que la idea no es sólo buena, pinta genial. En cuanto a lo de confundir, el escalador no se merece que le confunda con nadie. Por guapo y por majo, os enlazo aquí a su revista Campo Base, de la que es responsable y además mola. Pues lo dicho...Santa semana.
Nunca pensé que escribir me diera de comer. Escribo desde que tengo uso de razón. De pequeña escribía diarios, por cierto, muy cursis y llenos de faltas de ortografía. Nunca me gustó demasiado leer y mi padre siempre me lo recriminó, de hecho, sigue haciéndolo. No sé por qué no leí más de pequeña, mis padres son grandes lectores y devoraban sin parar literatura de todo tipo. El hecho es que de pequeña leí poco, pero escribí mucho. Pasé por muchas fases, la del diario, la de la poesía, la del relato corto y un día paseando por la calle, mentalmente, escribí mi primer guión. Nunca tuve una gran pasión por la literatura, pero guión que caía en mis manos, guión que me leía. Un día decidí dejar de leer guiones y pasar a escribirlos. No me considero guionista, en realidad, no tengo claro a lo que me dedico, pero si me dedico a algo más que otra cosa en este momento de mi vida es a escribir. Abrí un blog por diversión, por el simple hecho de plasmar historias variopintas de mi vida y no dejar que se diluyesen entre mis recuerdos. Dejar de escribir en servilletas, cuadernos y folios dispersos fue un gran paso, entre otras cosas, el blog es una forma de ordenar y obligarse, de alguna manera, a cumplir una rutina de escritura. La escritura como hobby era genial, era el mejor momento del día, el momento con mi blog. En este proceso de bloguer, me di cuenta que quería dedicarme a escribir. Alguien me dijo un día que tuviera cuidado con lo que deseaba, porque podría hacerse realidad. Desee dedicarme a escribir y así fue. Y así están las cosas, conseguí un sueño, pero no sin que hubiera algún daño colateral. Sentarme en la oficina a escribir durante horas y escupir tantas palabras a la pantalla del ordenador me dejan sin pluma para mi momento bloguero. Así pues, cumplo sueños pero mi blog se queda un poco huérfano. Creo que tendré que aprender de Hanne Dahl y conseguir integrar a mi bebé literario en mi guión laboral... Por cierto, dentro de una semanita será el Klubbers Madrid 2009, con un cartelazo increíble. Aquí os dejo con Psy4 de la Rime.
¿Realmente necesitamos catalogarnos para justificar nuestras emociones o nos catalogamos en función de lo que sentimos? En general, para saber qué lugar ocupamos en la vida de los demás y el papel que juegan los demás en la nuestra, sentimos la necesidad de etiquetarnos. Nos relacionamos con nuestro entorno asignando roles específicos a los que nos rodean. El mejor amigo, el novio, la ex novia, el amante, el colega, el conocido,...Cada título tiene sus restricciones y privilegios. Parece ser que si no acotamos y definimos no sabemos qué hacer y sentir. Si me amas, acota, firmemos el contrato pertinente y llenémonos de papeleo hasta que se nos haya olvidado por qué coño nos amamos. ¿Somos incapaces de amarnos sin concretarnos? Creo que nos da tanto miedo dejarnos llevar que al final olvidamos a donde queríamos ir. "A vida é feita de pequenos nadas que a gente saboreia mas não dá valor um pensamento, uma palavra, uma risada uma noite enluarada ou um sol a se pôr um bom dia, um boa tarde, um por favor – simpatia é quase amor –"
Leo en el País.es que la editorial brasileña Companhia Das Letras ha publicado recientemente una selección de poemas inéditos del genial Vinicius de Moraes, Poemas Esparsos . "El amor sereno significaba la muerte para él. Si no vivía en una permanente euforia amorosa entraba en depresión." Mi pequeño homenaje a un gran adicto. Para amenizar os dejo con la música de Moraes y de algunos de los que tuvieron la suerte de acompañarle en su particular locura de amor.